Cuando un niño crece en un entorno bilingüe, su desarrollo académico está influenciado por dos idiomas, dos culturas y múltiples formas de comunicación. En muchos casos, las dificultades escolares pueden pasar desapercibidas o confundirse con el proceso normal de aprender una segunda lengua. Por eso, una Evaluación Bilingüe temprana puede marcar una gran diferencia.
Una evaluación bilingüe permite identificar desde una edad temprana las fortalezas del niño, así como posibles áreas de dificultad en lectura, escritura, atención, lenguaje o aprendizaje. Detectar estas necesidades a tiempo ayuda a prevenir rezagos académicos y a brindar apoyos adecuados antes de que el niño pierda la confianza en sí mismo o la motivación por aprender.
Este tipo de evaluación también facilita una comunicación más efectiva entre la familia y la escuela. Los resultados permiten que maestros y padres trabajen en equipo con estrategias claras y realistas que respetan la identidad cultural y lingüística del estudiante.
Invertir en una evaluación bilingüe es invertir en el futuro académico y emocional de su hijo.
“Si desea asegurarse de que su hijo reciba el apoyo que necesita desde ahora, con gusto puedo acompañlos en este proceso. Agende una cita y demos juntos el primer paso hacia su éxito escolar.”