Por Nahomi, Psicóloga Educativa en Brain Matters
Cada niño es un aprendiz único. Algunos absorben mejor la información mediante señales visuales, otros prefieren escuchar y algunos necesitan moverse o tocar cosas para comprender realmente un concepto. Estas preferencias de aprendizaje, comúnmente categorizadas como visual, auditivo y kinestésico, son más que simples términos académicos: son herramientas poderosas que nos ayudan a entender y apoyar la manera en que cada niño procesa el mundo.
En mi trabajo en Brain Matters, una de las partes más gratificantes es ayudar a las familias a reconocer el estilo de aprendizaje único de su hijo. Este entendimiento suele traer alivio, especialmente cuando un niño ha estado teniendo dificultades en la escuela a pesar de ser brillante y estar motivado. Por ejemplo, un aprendiz visual puede beneficiarse de organizadores gráficos o apuntes con códigos de color, mientras que un aprendiz kinestésico puede necesitar actividades prácticas o pausas para moverse y mantenerse comprometido.
Reconocer los estilos de aprendizaje no significa encasillar a los niños. Más bien, se trata de crear un entorno flexible y de apoyo donde puedan desarrollarse plenamente. Cuando los niños se sienten vistos y comprendidos en su manera de aprender, su confianza crece, y también su curiosidad.
Si tu hijo se siente frustrado con el aprendizaje o las batallas con la tarea se están convirtiendo en una lucha diaria, da un paso atrás y considera cómo aprende mejor. Estamos aquí para ayudarte a descubrirlo juntos.